La reforma de la Ley de Salud Mental es necesaria, pero no como la plantea el proyecto que ingresó al Senado en marzo. Así lo consideró la presidenta del Colegio de Psicólogos de Tucumán, Sol Forgas, en una entrevista con el periodista José Názaro, para el ciclo Síntesis Play, de LG Play. Aclaró que habla en nombre del amplio campo de los psicólogos de la Argentina, que se encuentran muy preocupados por esta iniciativa de modificación. 

Forgas recordó que la ley sancionada en 2010 es resultado de años de trabajo y de consensos. “Nos encontramos con un proyecto de reforma que carece de consenso; los distintos sectores no hemos sido convocados a pensar una reforma”, planteó. Cuestionó, ante todo, la falta de escucha. “A 16 años de la sanción, por supuesto que hay cuestiones a revisar y a mejorar, que la reforma es necesaria. Pero ello debe hacerse con los trabajadores del campo de la salud mental, con la academia”, remarcó. Y subrayó que ninguno de estos actores fue convocado para la redacción del proyecto.

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Su segunda objeción es el lugar del médico: según dijo, el proyecto vuelve a ubicar su figura por encima de la de otros trabajadores de la salud mental, como los psicólogos. Recordó que la exigencia de que haya un psiquiatra en los equipos de atención debió reformularse porque no alcanzan los psiquiatras en el país, y que entonces se amplió a médicos clínicos. “Esto no se trata en absoluto de una defensa corporativa de nuestro campo; pero estar bajo la dirección de un médico psiquiatra es retroceder nuevamente a una discusión que ya habíamos zanjado hace 30 años; es profundamente regresivo. Y no hablo exclusivamente de los psicólogos; pero la mayor cantidad de profesionales que atendemos las demandas de salud mental somos los psicólogos”, manifestó.

Forgas rechazó categóricamente el argumento de que la ley vigente impide las internaciones. En ese sentido, observó que la parte más extensa de su articulado trata, precisamente, sobre las internaciones involuntarias. “La decisión de internar a una persona por motivos de salud mental es muy difícil; se debe tomar cuando ya se agotaron otras instancias. Debe ser una decisión terapéutica; y quienes poseemos el saber respecto de este tipo de intervenciones somos los profesionales de la salud mental; no el Poder Judicial. Porque se entiende que implica una restricción de la libertad de la persona se toman cuidados, para que esa medida excepcional no vulnere derechos”, afirmó. 

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El caso “Chano”

En cuanto al discurso de los familiares, como el de la madre de Santiago “Chano” Moreno Charpentier, el cantante de Tan Biónica, Forgas comprendió que ella habla desde la preocupación y desde una situación muy dramática de salud. Y consideró que tanto esas voces como las de otros familiares y usuarios deben tener lugar en los debates sobre reformas. “La agenda pública de la salud mental no puede estar orientada solo en función de algunos reclamos, que son absolutamente legítimos, pero la política pública no puede articularse alrededor solo de casos puntuales o excepcionales que han llegado a conocimiento de todos porque se mediatizaron”, advirtió.